martes, 23 de febrero de 2010

Me hipnotizaron tus ojos nada mas verte. La profundidad de tu mirada hizo que la desnudez de mi corazón quedara abierta a todo.
El susurrar de tus primeras palabras para mí, consiguieron hacer eco durante semanas en la inmensidad de mi pensamiento.
Te buscaba, te soñaba, te ansiaba y con el paso del tiempo comencé también a extrañarte.
Corrí hacia ti, sin rumbo, perdida, sin miedo a lo que pudiera pasar, como caballo desbocado busca su anhelada libertad y hundida en mi intento, caí rendida a los pies del amor que, sin miramiento alguno al olvido me llevó.

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