jueves, 9 de septiembre de 2010

TE PIENSO...

Te pienso y es tu imagen el reflejo del amor que tantos años he andado buscando y que la vida me ha negado tras algunos amores fracasados e inútiles.
Te sueño e imagino que tan hermoso sería compartir parte de mi vida contigo, hablar, reir, llorar o simplemente disfrutar del silencio tras unas miradas complices.
Te encuentro y es tal mi desconcierto porque no se si es que por tí siento, o es mi intento una ilusión traicionera del pensamiento.
Te necesito y es tal mi necesidad que tiembla mi voz, mis manos y mi alma con tán solo pensarte.
Te hablo y son mis palabras tontas y estúpidas por que ante tí me quedo callada, perdida, sin rumbo.
Te veo y son mis ojos cobijos de miradas llenas de amor y ternura que son sólo para tí.
Te escucho hablar y son tus palabras melodía para mis oidos y el recuerdo de tu voz, cancion de cuna para mis noches en vela.
Te espero y es esta espera mi compañía y el deseo de que estes junto a mi, mi secreto de cada día.
Mónica García Torres.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Miedo...

Siento que voy con pies de plomo tras de tí y que nada, ni nadie pueden hacerme daño,
pero mi gran amor por tí hacen que mi corazón y mi cabeza se debiliten en ciertos momentos y sientan MIEDO...

MIEDO... a que una vez más tu inocencia quiebre mi alma, creando así un regero de lágrimas que nacerán de mis ojos.

MIEDO... a que una vez más estas palabras tuyas " no sé lo que siento " rompan esta felicidad que ahora poseo.

MIEDO... a que una vez más llenes de tristeza mi cielo y perdida y sin rumbo encamine a la deriva mi soledad.

MIEDO... a que una vez más tu adios crucifique mi alma, condenándome a recordarte por el resto de mi vida.

MIEDO... a que una vez más me dejes en el olvido, habiendote regalado el amor más hermoso jamás creado.

MIEDO... al dolor. MIEDO


Mónica García Torres

martes, 7 de septiembre de 2010

DUELE ESTE SILENCIO

Duele este silencio...

Mis noches son eternas sin tí, no pasan ni los minutos, ni las horas y es mi desvelo mi agonía de cada día.

Es tu recuerdo mi compañía cada despertar y tu aroma impregnado entre las cuatro paredes de mi habitación mi espina clavada.

Aún mis lágrimas como frías dagas afiladas desgarran mi alma haciéndola sangran sin piedad alguna.

Y es tu voz mi cura, tu sonrisa mi aliento y cada palabra tuya mi suspiro más profundo.

Duele este silncio...

Hoy mi voz callada por tu adios repentino hizo que mi inspiración más hermosa sellara mis labios anulandolos por completo, ya que, si no son para ti estas palabras no las quiero.

Y es tu lejanía un vacío en mi pecho, que me hunde, que me quema, que me ciega.
Es tu respuesta mi última salvación por que hoy sin tí vivo, hoy sin ti muero.


Mónica García Torres