miércoles, 30 de marzo de 2011

NÚNCA PIERDAS LA ESPERANZA...

A veces en la vida se nos presentan momentos difíciles que superar, decisiones a tomar, tener que alejarnos de aquellos a los que amamos, decir adiós..., momentos que cuando suceden uno tras otro nos hacen pensar que la vida no tiene sentido... pero yo te digo, que NO PIERDAS NÚNCA LA ESPERANZA. Cuando creas que todo está en tu contra, cuando pienses que seguir es inútil, que vas dando tumbos de un lado a otro sin encontrar un rumbo fijo...yo te digo, que NO PIERDAS NÚNCA LA ESPERANZA.

Es cierto que a veces nos arrebatan nuestros sueños pero no dejes núnca de soñar y piensa que tras una puerta cerrada, se habrirán otras mil posibilidades por las cuales encontrar una salida, que si sabes mirar, siempre habrá una mano amiga a tu alrededor tendida para que puedas tomarla y te ayude a levantarte. Piensa que tras cada error cometido hay una lección aprendida y vive cada día como si este, fuese el primer día del resto de tu vida.

No permitas que nadie, ni nada te quite tu derecho a vivir, por que tu vida es lo más valioso que puedes poseer. Toma tus propias decisiones y vive tus sueños porque ellos serán los que te ayuden a seguir hacia delante, por muy largo que se presente el camino, sean cuáles sean los obstáculos que se den, núnca dejes de intentarlo una y otra vez y si caes, levántate.

No dejes que tu vida se convierta en una marioneta de la cuál, cada uno de los que quieran acercarse a tí, puedan acceder a tus hilos y manejarlos a su antojo.

Piensa siempre que tras la tormenta llega la calma, que siempre existe un rayo de sol esperando para mostrarte el camino, bien sea por las palabras de un amigo, el abrazo de un hermano, por el consejo de un padre o una madre e incluso por el apoyo desinteresado de un desconocido.

No esperes que aquellas cosas que buscas vengan a tí a llamar a tu puerta, sal y búscalas que aún cuando el camino sea el más escabroso, el llegar a ello y conseguirlo, es lo más gratificante que te puede pasar en la vida.

Persigue tus metas con todas tus fuerzas y si alguna de las que intentas alcanzar no la consigues, no te derrumbes, márcate otras, quizás otros caminos te lleven a ellas o quizás encuentres otras mejor.

No pierdas núnca la sonrisa, búscale el lado positivo a todo aquello cuanto vaya marcando tu vida ya sea bueno o malo, por que todo ello te hará fuerte y recuerda, que a veces la felicidad se encuentra en las pequeñas cosas, aquellas que cada día pasan desapercibidas ante nuestros ojos, por que tenemos la cabeza llena de preocupaciones innecesarias.

No dejes que nadie te robe la alegría de vivir, de sentir, de amar, rodéate de gente que siempre te aporte algo bueno, la que no te juzgue, ni te critique, esa gente que te apoye y respete, que te entregue sinceridad y lealtad, esa gente que incluso cuando se tiene que alejar por algún motivo, sepas que siempre los tendrás ahí.

No guardes sentimientos que hoy puedas decir, por que quizás no tengas la oportunidad de decirlos núnca. Vive el presente, por que el pasado ya pasó y el futuro no sabes con certeza si llegará. Vive una vida que no esté marcada por el odio y el rencor, por lo que para ello, debes perdonar y embriagarte de emociones hermosas, de sonrisas, de pasiones...

Llena tu corazón de amor, tus pensamientos de momentos inolvidables, de instantes hermosos, graba en tu piel cada beso o caricia que te entreguen y estate siempre preparada para dar en cuanto te necesiten e incluso cuando no haga falta.

Llena tu alma de valores, porque los que vayas adquiriendo te harán crecer como persona y recuerda siempre que, por muy oscuro que parezca el día, siempre se aprende o se encuentra algo con ese rayito de sol y sobre todo, sobre todo, NO PIERDAS NÚNCA LA ESPERANZA.


Mónica García Torres

lunes, 14 de marzo de 2011

¿ Y si mañana fuese mi último día.... ?

Cada día debería ser maravilloso para cada uno de nosotros por el simple hecho de haber abierto los ojos al amanecer y comprender que tenemos la oportunidad un día más de hacer las cosas bien.
Si mañana fuese mi último día, actuaría como cada día cuando me levanto, dando gracias a Dios por el simple hecho de haber visto la luz del día. Por saber que en mi primera bocanada de aire recibida, notaré que sigo respirando.
Iré a la cocina y tendré un trozo de pan que llevarme a la boca y al entrar al salón tendré alguién a mi lado que me dedique una sonrisa y me de los buenos días.
Afortunada, porque mi bondad es capaz de regalarme la facilidad de percibir esos pequeños detalles, sentirlos y embriagarme de toda la felicidad que me producen.
¿Cuanto de valioso tenemos a nuesro alrededor, y lo increiblemente incapaces que somos la mayoría de no saber valorarlo?.
A veces nos pasa, que hacemos la vida mucho más difícil de lo que es en realidad, ya de por sí es complicada y nos empeñamos en retorcerla más aún, nos ponemos vendas en los ojos mucho antes de que se presenten los acontecimientos y eso es lo que hace, que muchas veces creamos que no merece la pena seguir luchando.
Con lo maravilloso que es cuando te das cuenta de que cuando una puerta se te cierra, existen ventanas que se te abren, cuando soy capaz de verle el lado positivo a todo y ello me reconforta, porque tras un error, siempre hay una lección aprendida.
Si mañana fuese mi último día... me comportaría como cada día, sabiéndo que este podría ser el último, y digo a mi familia que los quiero, a mis amigos, disfruto de un momento a solas, para mí. Comparto mis sonrisas con todo aquel que las quiera compartir conmigo. Lloro si tengo que llorar, y viviendo así, emborracho de felicidad a todo aquel que tengo a mi lado y es gratificante ver como los que te rodean sonríen, por el simple hecho de que tú sonríes.
Vivo cada minuto intensamente porque no se si habrá un segundo que le siga. Día a día voy limando de asperezas mi pasado, borrando los malos recuerdos, perdonando a aquellos que un día me hicieron daño y por los que lloré y quedándome sólo con los buenos, dejando las ataduras atrás y atando todo aquello que se debe quedar en mi recuerdo para siempre. Y vivo, vivo un presente intenso porque es el que hoy por hoy pueden ver mis ojos y sentir mi alma, porque es el único con el que puedo hacer planes por que no se si llegará el mañana. ¿ Para qué preocuparme innecesariamente por algo que ni siquiera se si llegará ?.
Si mañana fuese mi último día, confesaría todo el amor que tengo guardado, todo cuanto sentí y siento a aquellos a los que nunca me atreví por miedo a perderlos. Disfrutaría de la sonrisa de un niño, de un amanecer en la playa, un atardecer, escogería algunas de las canciones que han marcado mi vida y me sentaría a escucharlas, no sólo con los oídos, sino también con el corazón. Y agradecería tantas cosas.... aunque aquellos que me conocen saben que mis palabras hablan por si sólas y agradecida estoy ya de por sí, por el simple hecho de tenerlos en mi vida.
Si mañana fuese mi último día, al llegar la noche cerraría mis ojos con la total traquilidad de saber que mientras estuve viva fui quien quise ser toda mi vida y que a los que amé y quise con toda mi alma, también me amaron.
Mónica García Torres

jueves, 10 de marzo de 2011

Puedo entregarte lo que soy y lo que tengo...

Mi amor en esta vida no todo el mundo puede decirte: " Puedo entregarte lo que soy y lo que tengo". No todo el mundo es capaz de poder valorar a la persona que ama hasta tal punto de ponerse en su piel y sentir como siente en cada momento. No todos son capaces de decirte te amo aún cuando no espere recibirlo de nuevo.
Estoy rodeada de amor, llena de amor, por eso puedo entregartelo, vivo envuelta en un mar de sonrisas para todos aquello que quieran compartirlas conmigo, incluso para aquellos que ni si quiera las necesiten, por eso puedo dartelas. Mis ojos estan llenos de emociones, de paisajes hermosos grabados en sus retinas para poder envolverte con ellos y enseñártelos poco a poco.
Vivo rodeada de buena gente y puedo ofrecerte también sus momentos en compañía. Tengo una vida llena de instantes vividos que quisiera compartir contigo y tengo esa parte de tí que te falta, y que la mía la complementa.
No puedo entregarte ni odios ni armaguras, por que no tienen cavida en mí, por que cuando aparecen intento ahullarlos para que no puedan llenarme de ellos y amargar a todo aquel que este a mi lado sin que se lo merezca.
Tengo sinceridad directamente nacida de mi alma, para serte fiel, leal, para demostrate que aún existen personas que como yo aman con el alma, sin miedo a la traición. Tengo millones de comedias en mi vida con las que hacerte sonreir, infinitas palabras con las que alejar los momentos de tristeza y hacerlos mas llevaderos.
Puedo entregarte pasión, ternura, puedo enseñarte la belleza de las cosas, puedo entregarte todos esos pequeños detalles que alimentan sin darse cuenta una día a día lleno de rutinas.
Puedo sorprenderte, contar cada noche cada una de las estrellas del firmamento y jugar con ellas para escribir tu nombre. Puedo buscar cada madrugada para tí la cara más linda de la luna, para que cada vez que la mires llene de paz y tranquilidad esa alma tuya.
Puedo ofrecerte un mundo alejado de las hipocresías y los miedos y si alguno se presetara afrontarlo junto a tí e incluso entregar mi vida si se me fuese en el intento.
Tengo mil versos que escribir aún, mil poesías que no lleven en su contenido más que sentimientos dedicados a tí. Tengo tanto que ofrecerte...
Y no puedo entregarte más cosa material que lo poco que tengo, sólo humildad pero.. ¿que importa eso, cuando es el amor y la felicidad cuanto marca este largo camino de la vida?
Y aquí te ofrezco también y ya por último mi felicidad, mi aliento, mis fuerzas, mis ganas de vivir, por que cargada estoy de ello y puedo regalartelo, como amiga, como compañera, como aliada, como pareja...
Sólo quería que supieses que sólo puedo entregarte lo que soy y lo que tengo...
Amor mío.
Mónica García Torres

viernes, 4 de marzo de 2011

Este silencio....

No puedo seguir buscando a la deriva tu aroma, tu mirada, tus besos. Intento vivir bajo un silencio que me quema y me desgarra por dentro. A quien quiero mentir, me esta matando el ocultar este sentimiento. Me siento prisionera de un amor que no me deja ser libre, libre para decir cuanto es lo que por ti siento. Y sintiendo esto por tí, estoy envuelta en un mar de dudas, por que si lo sigo guardando para mi, reviento y si lo digo te pierdo.

Perdóname por no ser valiente, pero es que tengo tanto miedo....

Si alguna vez creíste que nadie podría amarte como realmente tú te mereces, quisiera que supieses que yo tengo todo cuanto tú necesitas, tengo sonrisas que compartir, miradas complices, tengo amor y ternura para entregarte, respeto, fidelidad, cariño, pasión, te amos, tengo poesía y ganas de vivir para tus momentos de desvanecimiento, pero perdóname una y otra vez por ser una cobarde y no entregarte todo cuanto tengo guardado para el amor de mi vida, para tí.

Siento que no puedas recibir todos aquellos besos que suelto al viento, todos los te amos que te grito al alba y los versos que te susurro cuando junto a tí te los digos con el corazón para que no puedas oirlos. Siento que no puedas escuchar cada sonrisa tímida que te dedico, cada lágrima que humedecen mis ojos con sólo recordarte, siento que no puedas percibir ese cosquilleo, ese temblor que me recorre cada poro de piel con tan sólo tenerte a milímetros de mi.


Y todo esto que siento no lo ves, por que no quiero que lo veas, pero quiero que sepas que tengo en mi cabeza grabados cada uno de los momentos vividos contigo, en mis lábios tus palabras, en mis oidos tengo tu voz como melodía hermosa y en mis mejillas tus besos...

Mucha veces he intentado quitarme esta armadura que llevo amarrada a mi alma para armarme de valor y confesarte lo que llevo guardado durante años, pero una vez más se me presenta el miedo, en forma de soledad, de angustia, de pena, ante mí creandome dudas constantemente, de que podría pasar si un día en vez de callarlo, cierro mis ojos y lo suelto.

Como duele amor, créeme, este silencio...


Mónica García Torres