lunes, 14 de marzo de 2011

¿ Y si mañana fuese mi último día.... ?

Cada día debería ser maravilloso para cada uno de nosotros por el simple hecho de haber abierto los ojos al amanecer y comprender que tenemos la oportunidad un día más de hacer las cosas bien.
Si mañana fuese mi último día, actuaría como cada día cuando me levanto, dando gracias a Dios por el simple hecho de haber visto la luz del día. Por saber que en mi primera bocanada de aire recibida, notaré que sigo respirando.
Iré a la cocina y tendré un trozo de pan que llevarme a la boca y al entrar al salón tendré alguién a mi lado que me dedique una sonrisa y me de los buenos días.
Afortunada, porque mi bondad es capaz de regalarme la facilidad de percibir esos pequeños detalles, sentirlos y embriagarme de toda la felicidad que me producen.
¿Cuanto de valioso tenemos a nuesro alrededor, y lo increiblemente incapaces que somos la mayoría de no saber valorarlo?.
A veces nos pasa, que hacemos la vida mucho más difícil de lo que es en realidad, ya de por sí es complicada y nos empeñamos en retorcerla más aún, nos ponemos vendas en los ojos mucho antes de que se presenten los acontecimientos y eso es lo que hace, que muchas veces creamos que no merece la pena seguir luchando.
Con lo maravilloso que es cuando te das cuenta de que cuando una puerta se te cierra, existen ventanas que se te abren, cuando soy capaz de verle el lado positivo a todo y ello me reconforta, porque tras un error, siempre hay una lección aprendida.
Si mañana fuese mi último día... me comportaría como cada día, sabiéndo que este podría ser el último, y digo a mi familia que los quiero, a mis amigos, disfruto de un momento a solas, para mí. Comparto mis sonrisas con todo aquel que las quiera compartir conmigo. Lloro si tengo que llorar, y viviendo así, emborracho de felicidad a todo aquel que tengo a mi lado y es gratificante ver como los que te rodean sonríen, por el simple hecho de que tú sonríes.
Vivo cada minuto intensamente porque no se si habrá un segundo que le siga. Día a día voy limando de asperezas mi pasado, borrando los malos recuerdos, perdonando a aquellos que un día me hicieron daño y por los que lloré y quedándome sólo con los buenos, dejando las ataduras atrás y atando todo aquello que se debe quedar en mi recuerdo para siempre. Y vivo, vivo un presente intenso porque es el que hoy por hoy pueden ver mis ojos y sentir mi alma, porque es el único con el que puedo hacer planes por que no se si llegará el mañana. ¿ Para qué preocuparme innecesariamente por algo que ni siquiera se si llegará ?.
Si mañana fuese mi último día, confesaría todo el amor que tengo guardado, todo cuanto sentí y siento a aquellos a los que nunca me atreví por miedo a perderlos. Disfrutaría de la sonrisa de un niño, de un amanecer en la playa, un atardecer, escogería algunas de las canciones que han marcado mi vida y me sentaría a escucharlas, no sólo con los oídos, sino también con el corazón. Y agradecería tantas cosas.... aunque aquellos que me conocen saben que mis palabras hablan por si sólas y agradecida estoy ya de por sí, por el simple hecho de tenerlos en mi vida.
Si mañana fuese mi último día, al llegar la noche cerraría mis ojos con la total traquilidad de saber que mientras estuve viva fui quien quise ser toda mi vida y que a los que amé y quise con toda mi alma, también me amaron.
Mónica García Torres

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