viernes, 15 de abril de 2011

CONFIA EN MI...

Quizás no llegues a saber núnca nada de este amor que siento, quizás no tenga el suficiente valor para mirarte a los ojos y decirte todo aquello que nace dentro de mí y que como fuego ardiente graba en mi alma cada momento que he vivido y vivo contigo.

Quizás la vida no nos de la oportunidad de que podamos mirar hacia el mismo lado en un horizonte lleno de amor, tal vez no llegue jamás a rozar esos lindos labios ni acariciar tu piel con la sensualidad y ternura que llevo impregnadas en la palma de mis manos.

Quizás jamás llegue a ver un amanecer abrazada a tí, rodeada de tus brazos, a milimetros de tí, de tu boca, de tus ojos, tal vez núnca llegues a escuchar a este corazón que te grita los te amos más sinceros que oíste núnca, pero...

Mi amor, CONFÍA EN MÍ, te regalaré la amistad más linda creada núnca, la más sincera, aquella que nace del alma, aquella que es capaz de hablar también en los silencios.
Amor regaré cada flor del jardín por el que cruces para que siempre puedas observar la belleza en todo su esplendor.

CONFÍA EN MÍ caminaré a tu lado y estaré siempre preparada para derribar junto a tí todo cuanto se ponga ante tí en este sendero de la vida. Pintaré paisajes jamás pintados, plasmaré en ellos toda la bondad, la pasión y la sensibilidad que en ellos pueda tener cavida.

CONFÍA EN MÍ con mi amistad también te entregaré mis ojos, mis pies y mis manos, seré sandalias para tus pies doloridos y cansados, seré esa frescura que rocíe tus heridas para tenerlas siempre limpias y las mimaré para que cicatricen lo antes posible.

CONFÍA EN MÍ cuidaré cada palabra, cada mirada, mediré cada paso dado, para que tu libre decisión siempre sea la má acertada. Te protegeré de todo y todos cuanto quieran hacerte daño y si en ello se me va la vida, no habrá muerte más dulce que la de morir de amor.

Amor no espero nada ha cambio con todo esto, ni si quiera espero que lo entiendas, pero esto es mi amor, mi manera de amar y de amarte. Un amor que quisiera ansiarlo todo contigo pero que se conforma con lo poquito que tu quieras darle aún sabiendo que pasarán los minutos, las horas, los días, los años, que llegarán personas a tu vida a los que amarás con locura y que yo seguiré aquí amandote como aquel primer día e incluso más aún si es que cabe todavía.
Amor mío... mi vida, mi cielo, CONFÍA EN MÍ por que sólo entiendo de sonrisas, de pasión, de ternura, de construir castillos en al aire, de poesía, de sinceridad pues todo cuanto dicen estas palabras no esconden nada que no puedas ver con tus propios ojos.

A veces siento celos de todo aquel al que miras con ternura y maldigo la suerte de este amor no correspondido, pero luego ocurre, que llega el instante en que tú me miras y lo olvido todo. Me doy cuenta, de cuanto es, lo afortunada que soy por el simple hecho de haberte conocido, por el simple hecho de saber que soy alguien importante en tu vida, de que muchas veces me has dicho te quiero y de tantas otras cuando me has dicho te extraño.

Sólo te digo amor mío, que CONFÍES EN MÍ, por que como amiga te entregaré todo aquello que como amante no puedo darte y confesarte que, velaré por cada sueño tuyo y que aún en la distancia estaré ahí cuando menos te lo esperes.Te amo.

Mónica García Torres


 

lunes, 11 de abril de 2011

Aquí estoy yo...

Aquí estoy yo...
para secar cada lágrima que brote de esos lindos ojos apagados que hoy anidan en tu mirada, para colmar de sonrisas tu vida, para alimentar de fuerzas ese corazón que hoy yace hundido.
Aquí estoy yo...
para saciar tu angustia con miles de palabras de aliento, para tenderte mi mano cuando aún no hayas caido y si ya lo has hecho levantarte con todas mis fuerzas.
Aquí estoy yo...
para ayudarte a derrumbar esas barreras que han aparecido en tu camino y ayudarte a caminar de nuevo, para entregarte mi vida por entera, para amarte, respetarte y ser tu abrigo en las noches de frío.
Aquí estoy yo...
cargada de amor, de pasión, de ternura, de besos y caricias todos enteros para tí, sintiéndote en mi corazón y creando e idealizando mundos enteros sólo para dos.
Aquí estoy yo...
para ser el silencio que acompañe tus momentos de soledad, para ser esa brisa de viento que baje a rozar tu cara.
Aquí estoy yo...
para curar cada herida marcada por el tiempo y hacerlas desaparecer con el amor que te mereces, para escucharte, para compartir tus momentos y los míos, para complementar esa parte de tí que de mí necesitas y al contrario.
Aquí estoy yo...
para compartir la hermosura de un atardecer junto al mar tan sólo en silencio, para regalarte la cara más linda de la luna y enseñartela cada noche.
Aquí estoy yo...
con todas estos relatos, versos o poesías inspiradas todas en tí y para tí, pensándote a cada momento y evocando tu imagen a mi recuerdo.  
Aquí estoy yo...
dispuesta a entregar y dar amor, amistad, aquella que está preparada para ofrecerte todo cuanto tu alma le pida, para susurrate al oido aquellos te amos más sinceros que te hayan dicho núnca.
Aquí estoy yo...
esperando a poder amanecer algún día a tu lado y soñando con que un día puedas verme aún teniendome siempre al lado y puedas corresponderme a este amor.
Aquí estoy yo...
 para entragarte todo cuanto tengo guardado sólo para ti,
mi amor, mi vida.

Mónica García Torres

sábado, 2 de abril de 2011

EL SECRETO DE LA VIDA

El secreto de la vida, menuda fracesita. ¿ Dónde está el secreto de la vida ?.
Con el paso de los años, con el ir y venir de la gente que han marcado mi vida, con todas esas alegrías vividas y tantas horas lloradas, con todas esa miradas que llevo clavadas en mi alma y esas sonrisas grabadas en mi recuerdo. Tantos momentos inolvidables anclados en mi pensamiento, tantos amaneceres vistos, algunos a solas y otros en compañía, tantos besos que me han entregado y he entregado, tantas palabras de apoyo y consuelo que hoy están impresas en mi corazón, tantas caricias tatuadas en mi piel... Por todo esto y mucho más, hoy por hoy, puedo decir que he encontrado mi secreto de la vida.
Mi secreto de la vida ha estado en mí desde el mismo día en que nací, desde aquella primera vez que cruzé mirada con mi madre y sentí que algo en mí crecía, un sentimiento de felicidad, de seguridad, de inmensa gratitud.
Conforme fueron pasando los años, aún siendo niña, recuerdo disfrutar igualmente de cada día sin más preocupación que pelear con mi hermana pequeña, porque sólo recuerdo una sonrisa tras otra. Ya en mis años de adolescente cuando llegarón los primeros amores, las amistades, de los cuales algunos quedan y otros ya se fueron. Comencé a llenarme de la felicidad que te da el amor y la amistad, la familia. Empecé a entregarme a todos y cuantos aquellos aparecieron en aquellos años, les entregué amor, amistad, compañía, lealtad, solidaridad. Con muchos de ellos pude sentir también el otro lado amargo de la vida, el dolor, el desengaño, la soledad. Pero fue cada una de esas vivencias las que cuando más hundida estaba me hicieron darme cuenta de que mi vida tenía un único sentido, el de vivir, por mí y para los demás aún cuando los resultados no fueran los esperados, comprendí que por cada error que cometía adquiría un valor nuevo que me hacía comprender que todo lo malo colleva algo bueno, me incitaba a luchar, a buscar la felicidad aunque en ello se me pudiera ir la vida. Fue asi que me di cuenta de supe que el secreto de la vida estaba dentro de mí, desde el comienzo, en cada momento en el que para mí, era gratificante el ver que tras una palabra mía había una sonrisa de alguién que en ese momento la había perdido o incluso cuando simplemente hago reir a la gente.
Mi felicidad está cuando cada mañana vuelvo a abrir los ojos y me doy cuenta de que tengo un día más para simplemente vivir. Cuando me siento afortunada por que tengo un trozo de pan que llevarme a la boca. Satisfecha cuando un amigo me dice que me extraña y me quiere, cuando me dicen" un te necesito " por que sé que las cosas las he hecho bien.
El secreto de mi vida está en la sonrisa del que me mira con cariño, en las palabras entrecortadas que me dedican y dedico y en es nudo en la garganta de ese amigo, padre, madre o hermano que de mi obtiene consuelo.
Mi felicidad está en cada lágrima que derramo de alegría y en cada lágrima que seco al otro con la ternura y delicadeza que eso merece. Mi secreto de vida está en tener a mi lado a las personas más hermosas del mundo, a las que aún conservo de esos años de niña, a los que he ido conociendo después y aún conservo y tener la alegría también de haber conocido a todas aquellas que ya se fueron y que hoy viven en mi alma. Alegría de ver como soy capaz de escribir con la naturalidad que me hace sentir este sentimiento. Afortunada de amar y de ser amada aunque a veces el amor que siento no sea correspondido.
El secreto de mi vida es haber aprendido que la esencia de la vida está en todos esos pequeños detallles que cada día pasan ante nuestros ojos y que yo he conseguido llegar a observar. Que la timidez en una mirada también es hermosa. A ver comprendido que esta vida es para vivirla y que cada minuto cuenta. El saber y entender que todo lo que nos pasa a lo largo de la vida ocurre porque el destino lo ha querido así y que todo aquello cuanto nos pase ya sea bueno o malo siempre servirá para enseñarnos que la vida es una lucha continua que si sabemos afrontarla, nos hará crecer como personas.
Mi secreto de vida no es otro que vivir, amar, ayudar, calmar el llanto de otros y el mio propio, no es otro que querer y dejar que me quieran y mostrarme tal y como soy. No es otro que intentar ser alguien para alguien, y que ese alguien te reconozca alguna vez en la vida cuanto significas para él, aunque tú no lo hagas porque te lo reconozcan, sino porque te nace del alma. No es otro que preocuparme por las cosas que realmente deben de preocuparme y dar la importancia justa a aquellas cosas que la requieran.
Hoy por hoy mi secreto de vida no entiende ni de fronteras, ni de clases, ni de sexos, ni de tiempos, hoy por hoy mi secreto de vida es vivir con todos y para todos porque así lo siento, y este sentir mío es el que me da la felicidad y la esencia de mi vida. Gracias a todo esto soy, hoy por hoy, quien soy.

Mónica García Torres.