martes, 10 de mayo de 2011

A TI MADRE...

Aunque muchas veces en la vida me he enojado contigo por motivos que con el tiempo he llegado a comprender y entender, aunque alguna vez que otra hayamos reñido por tantas otras cosas o haya dicho cosas que mejor hubiera callado, hoy madre tengo que confesarte algo...
Te quiero mamá y no sabes cuanto feliz me hace haber tenido la suerte de que me haya tocado la mamá más linda y maravillosa del mundo.
Si tengo que empezar a darte las gracias, tengo que empezar desde el primer día que vine al mundo, por el simple hecho de darme la vida.
GRACIAS por haberme levantado en mis primeros pasos, por haberme acompañado en cada momento y no abandonarme nunca.
GRACIAS por haber estado en los momentos difíciles de mi vida, por haberme enseñado tantas cosas y por servirme de modelo en muchas otras, aunque algunas de ellas no haya sabido apreciarlas como se merecían.
GRACIAS por ser mi guía muchas veces cuando más oscuro veía el día, por celebrar junto a mi cada  uno de mis 32 cumpleaños.
GRACIAS por tu endereza, por tu comprensión, por tu alegría, por tu saber estar, por tu nobleza y humildad.
GRACIAS por que mucho de lo que soy hoy también es parte gracias a ti, por tus consejos mil gracias y por tus riñas también porque muchas de ellas me han servido para darme cuenta que en ocasiones estaba equivocada.
GRACIAS por tu fuerza, por haber decidido compartir tu vida al lado de un hombre maravilloso como es mi padre y por darme una hermana a la que quiero con locura.

Tu ejemplo de vida hoy y siempre también nació en mí, y sigue en mí.  No te preocupes pues yo seguiré ese ejemplo, y  lo modificaré aportando mi granito de arena en lo necesario para poder enseñárselo a los que me sigan.

GRACIAS por todo el amor que me has entregado, incomparable e inugualable a lo largo de mi vida y lo que quede de ella.
Siento admiración por tí, de ver cada día cuanto haces, por tu forma de ser, por tus ganas de vivir, de luchar.
Perdóname madre si alguna vez te fallé como hija, pero con lo errores he aprendido y hoy por hoy soy la gran mujer que he querido ser siempre.
Estoy orgullosa de ser tu hija y a Dios le pido que retrase todo cuanto pueda el día que tengamos que separarnos porque aún no estoy preparada para vivir sin tí y si eso ocurriera espero que seas ese ángel que me cuide desde el cielo por siempre.

Te quiero mamá. No lo olvides núnca

Mónica García Torres

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