viernes, 30 de septiembre de 2011

DISTANCIA...

Cada día, cada noche, cada despertar yo te busco, miro en mi ayer, en mi presente, en mi futuro y me doy cuenta de que es tan inmensa esta distancia que tan sólo pensar en ella me quebranta el alma.
Me quedo pensando en mi cuarto, con la mirada perdida en un horizonte lejano donde deseo y anhelo encontrarte, corro y corro en tu busca pero acabo rendida y sin ti. 
Cojo la fotografía que tengo junto a mi cama y la observo, te observo, te sonrío con la esperanza de que me devuelvas esa sonrisa, te acaricio, te aprieto contra mi pecho y una vez vuelvo a mirarte,te beso con la ilusión de que mis labios queden fundidos con los tuyos y te susurro te amo.
Pero ahí está la cruel distancia, que nos hace vulnerables hasta en el recuerdo porque no es más que una fotografía pero eso sí, una fotografía capaz de regalarle a mis ojos el placer de tu reflejo, capaz de hacerme suspirar y llegar hasta emocionarme.
Desde esta soledad el amor duele mucho más, porque cada segundo, cada minuto que no estoy a tu lado siento que no vivo. Al pensarte un nudo comienza a anidar en mi garganta, me oprime, me ahoga, intento no llorar entre suspiros entrecortados pero mi corazón  desbordado me hace sentirte, mi recuerdo evoca tu imagen  a mi mente y consigue hacerme romper en llanto, cada lágrima abrasa mis mejillas y en su recorrido sobre mi piel me tatúan tu nombre.
Lo que más me hiere de este amor que siento y que llevo guardado durante años, es que esta distancia es infinita  porque no hay un acercamiento posible.  Existen  los  amores no correspondidos y no  hay que culpar de esto a nadie, a veces las personas no tienen porque estar destinadas a vivir juntas, aunque una de ellas ame con el amor más hermoso que se haya creado nunca. 
Y aquí entro yo, esta es mi historia, vivo enamorada de un amor no correspondido, del cual sólo puedo disfrutar en mis sueños porque de ellos soy dueña y donde vivo un amor idealizado, un amor perfecto, a prueba de contratiempos, cargado de pasión, de ternura, de besos y caricias. Sueños llenos de todo este amor que tengo guardado 
En esta cruda realidad que me ha tocado vivir en estos momentos,este amor habrá podido sellar mi boca, habrá podido amarrar mis manos y cegar mis ojos para que no puedas sentir este amor que siento, pero eso no impedirá que en mi otra realidad, la de mis sueños, yo te grite que te amo, que te diga que fuiste, eres y serás lo más importante de mi  vida y que esta distancia no impedirá que te siga amando, porque aunque la distancia es soledad, la distancia no es olvido.
Te amo.

Mónica García Torres


jueves, 22 de septiembre de 2011

APRENDER A LLORAR....

A veces la vida nos pone a prueba, sentimos dolor, tristeza, no podemos evitarlo, es inútil intentarlo, porque de una forma u otra las lágrimas son inevitables pero podemos aprender a llorar...
Las causas son infinitas, nos pueden rompen el corazón, una partida inesperada, una amistad truncada, un error, un malentendido, una mentira, un amor no correspondido... infinitos estados que nos pueden llegar a crear una frustración que nos hagan romper en llanto.
Pero no es malo sentir dolor alguna vez en la vida, y en muchas ocasiones no es una cosa que debería entristecerte sino todo lo contrario, deberías verle el lado positivo, aprender de él y hacerte más fuerte. 
No intentes esconderte de él porque directa o indirectamente acabará encontrándote, y cuando esto ocurra, llora, suelta hasta la última lágrima y después libérate de la opresión de tu alma y sonríe porque la vida continúa a pesar de los momentos difíciles. 
Todo ocurre por algo y tenemos que aprender a darnos cuenta del porqué de las cosas, afrontarlas con la cabeza bien alta y procurar no volver a cometer los errores del pasado.
Cuesta, todo cuesta en esta vida, pero si no luchas, si no te esfuerzas por salir hacia delante, si no luchas por vivir aun cuando todo parece estar en tú contra, la tristeza acabará consumiéndote poco a poco y acabarás convirtiéndote en un muerto en vida.
Aprende a llorar, a compartir tus lágrimas con el que a tú lado te tiende su mano, te ofrece su ayuda, no es de cobardes llorar en presencia del otro, además ahí comprobarás quienes a tu al rededor son capaces de llorar contigo, quienes son aquellos capaces de no sólo estar contigo en las alegrías, sino también en las penas, sólo en esos momentos difíciles tendrás la oportunidad de ver, quien realmente está a tú lado, aquel que como verdadero amigo que es, permanecerá junto a ti en silencio, escuchándote, esperando a que cesen tus lágrimas y al terminar te dirá con una sonrisa, tranquilo cuenta conmigo.
Aprender a llorar cuesta, pero CONFÍA EN TI, en tus cualidades, párate a pensar las cosas, ya no eres un niño/a de 15 años, ahora eres una persona adulta, llena de valores a los que aferrarte para derribar cualquier obstáculo que se ponga ante ti, mírate, eres mucho más fuerte de lo que te piensas, y sobre todo piensa siempre positívamente, las cosas ocurren por algo, y siempre tienes que ser capaz de verle el lado bueno a todo, aprender de los posibles errores y sobretodo sonreír ante las adversidades.  
Por eso amigo mío, cuando necesites llorar, llora y no te angusties porque siempre te esperará algo bueno al final.

Mónica García Torres