jueves, 12 de diciembre de 2013

LO SÉ, PERO AÚN ASÍ...

Intento no pensar, distraer mi mente. Juro que he intentado olvidarte, arrancarte de mi, borrar el tatuaje que tus ojos grabaron en mi alma y mi piel, pero no he podido.
Regreso a casa y la tristeza que me embriaga es tan dolorosa como si cien mil cuchillos estuvieran clavados sobre mi cuerpo.
Procuro no llorar pero es tanta mi angustia que no consigo reprimir las lágrimas que derraman mis ojos en mis momentos a solas en mi habitación donde yo sola te pienso, te admiro e idolatro.
He intentado sonreír cada vez que he estado a tu lado y aún que creía haberlo conseguido, no era consciente de que me estaba engañando una y otra vez pues el separarme de ti hace que mi mundo se derrumbe, que todo mi ser se desmorone al notar esa ausencia que aún estando contigo también siento tan mía. 
Es duro darme cuenta de que jamás podré tenerte, de que a pesar de todo cuanto ha pasado cada día te amo más y con más fuerza. Conozco casi todo de ti, me doy cuenta cuando disimulas con mil escusas, sólo me basta mirarte a los ojos para darme cuenta de todo. Tu mirada refleja lo que siente tu alma y darme cuenta de esto me rompe en mil pedazos. Es duro ver cómo otros te destrozan y aún así sigues ahí al pié del cañón por ellos. 
Lo sé todo, sé que lloras, que te angustias, que amas a otra persona que no soy yo. Pero no puedo luchar contra un amor no correspondido y no te creas que no he intentado luchar por ti, porque te dieras cuenta de que yo también te amo a mi manera pero se que no elegimos de quien nos enamoramos y no te culpo por ello.
Ahora se que este imposible que llevo soñando desde que te conocí hoy se convierte en realidad dándole un portazo a mis ilusiones, cerrando mi corazón de nuevo esperando cicatrizar esas heridas que el tiempo ha creado y que espero el mismo tiempo cure.
Siento la necesidad a veces de gritar enfurecida, por sentirme una vez más cabreada con el mundo, con todo y con todos. Odiando al amor por poner siempre ante mí personas que no me corresponden, preguntándome a veces, si habrá alguien ahí fuera esperando a que nos encontremos por fin para amarnos o si el destino caprichoso de si mismo, nos ponga en un futuro a tí y a mi  frente a frente para ofrecernos una oportunidad que jamás podríamos haber imaginado, pero quien sabe.
Sólo necesito a alguien a mi lado que quiera entender este amor que siento, que quiera compartir mis ganas de luchar por la vida y quiera descubrir mis mil maneras de amar. Alguien destinado a amarme también y dispuesto a devolverme todo este amor que llevo entregado durante años y que me sirvió para estar orgullosa de mi misma pues, aunque no fue correspondido a veces, se que cada amor que entregué lo hice siempre de corazón, siendo amar con el alma, tan difícil.
Lo sé, pero aún así... sigo aquí, amándote en silencio esperando a que si no eres tú en mi presente, llegue pronto a mi vida la persona que me haga olvidarte.

Mónica García Torres